Nuestra visión del cataclismo

Nos lo vienen preguntando mucho en los últimos días. Capitalismo, hazles reír es una locura en directo, donde tratamos de reflejar el mundo de hoy, a través de una propuesta irónica, ácida, divertida… Únicamente queremos compartir con el público nuestro punto de vista, nuestra visión de este cataclismo mundial, a través de una historia eminentemente teatral.

Luis Bermejo interpreta a Luis, nuestro protagonista.

Luis Bermejo interpreta a Luis, nuestro protagonista.

No hay mensajes, ni decimos qué está bien y qué está mal… sino la intención de exponer una situación mediante un espectáculo donde hay pensamiento, danza, teatro, circo, música, imágenes, una red, un trapecio, látigos, ocas y perros obedientes… Donde hay drama, risas, bufones y hasta un lanzador de cuchillos… La propuesta en sí mismo es la experiencia, la colaboración de gente que lleva un año trabajando sobre este momento de Shock (como diría Naomi Klein) que vivimos.

Capitalismo, hazles reír va tomando forma a modo de repaso, nuestro repaso, a la historia de los últimos 50/60 años de una sociedad que enferma y mata a sus habitantes. Por eso, nos hemos fijado en el lenguaje del circo, porque es un lenguaje idóneo para transmitir la locura de esta sociedad espectáculo que nos devora.

Y por eso elegimos la historia de Luis (interpretado por Luis Bermejo), como modelo del ciudadano medio que ve cómo el mundo que conoce va empeorando. Y desde ahí, sí planteamos la pregunta: ¿cómo nos lo vamos a apañar en un mundo donde, al parecer, sobra tanta gente?

Circo, danza, teatro…

El espectáculo Capitalismo, hazles reír es la continuación del trabajo que se ha venido realizando desde el Taller de Investigación Teatral  en los últimos doce meses, donde se ha trabajado sobre diversos lenguajes, desde el circo, el teatro o la danza. Y ésa es la intención de Andrés Lima, continuar en esa línea, mezclando elementos y dejando que los intérpretes exploren líneas de improvisación.

Capitalismo es un espectáculo muy vivo, cambiante, kafkiano podríamos decir, que anima al intérprete a arriesgar y a improvisar. Todo eso forma parte de la experiencia en vivo que queremos que sea el espectáculo, con 16 intérpretes en una escena donde el espectador también podrá ver al equipo técnico en pista, en continua relación con el maestro de ceremonias.

Marilen Ribot estudia el texto en la red, mientras Andrés Lima da instrucciones a los actores.

Marilen Ribot estudia el texto en la red, mientras Andrés Lima da instrucciones a los actores.

Pero hay más, el coreógrafo Antonio Ruz, el equipo escénico, una cámara de visión nocturna… todo se va dando en directo, dejando espacio a una improvisación controlada y dirigida por el jefe de la pista. Así, hay muchas cosas que están pautadas, pero el director ha preferido no cerrar las escenas para estimular la imaginación y la intervención de los intérpretes.

De hecho, hay un texto, escrito por Juan Cavestany, que se está revisando y renovando constantemente. El autor vuelve al papel y reescribe, recogiendo parte de las improvisaciones y  aportaciones del equipo. Y así avanzamos por esta aventura de investigación escénica en la que todo sirve… Actores que se arriesgan a ponerse en manos del lanzador de cuchillos, bailarines que se atreven a subirse a la red o trapecistas que desarrollan un personaje dramático…

El circo de la vida y de la muerte

Capitalismo, hazles reír sucede en un circo. El circo de la vida y de la muerte. Un circo sobre el cataclismo. Un circo sobre cómo hemos basado nuestra sociedad en el miedo. Un circo sobre cómo podemos hacerles reír… ¿Al público? ¿A los jefes? ¿A nuestros hijos? En esencia, con queremos reflejar una visión negra y trágica de la sociedad capitalista, ese gran circo de ocas y perros que nos oprime…

Ensayos del espectáculo Capitalismo. Estreno 10 de septiembre. Teatro Circo Price

Ensayos del espectáculo Capitalismo. Estreno 10 de septiembre. Teatro Circo Price

Con una construcción dramática clásica, es decir, desde una obra diseñada para intérpretes, utilizamos el circo como metáfora de este mundo de confrontación en que se ha convertido la sociedad capitalista, donde un domador conduce una historia que puede ser cambiante, abierta y participativa en cada una de las representaciones.

Un trapecio y una red, donde Luis intentará alcanzar a la bella trapecista, donde la enfermera le hará una inspección rectal, donde el doctor le dirá que es grave. Una cuerda floja donde hará equilibrios una familia entera, la de Luis, un ser encantador.

En la pista de circo nos aguarda un jefe de pista, con látigo y acompañado por una mujer con látigo vestida de leopardo.

Una manada de Ocas. Ocas agresivas, bellas, bailarinas, estúpidas, miedosas y sonrientes (como los seres humanos que las interpretan) que intentarán volar.

Mientras, una troupe de Perritos obedientes (como los seres humanos que los interpretan) miran la tele.

El domador (Andrés Lima) ejerce de jefe de pista y decide el rumbo de la historia, dejando espacios para la improvisación de los intérpretes, para sus testimonios, para la libertad, para bailar, para subir al trapecio, para saltar sobre la red, para la poesía…

Todos, incluido el público, forman el escenario. El circo como metáfora de la dificultad de avanzar, de andar en la red. Pero no improvisamos a lo loco, sin sentido, sino con sentido común…

Y suena la música

Fue un día bonito ayer, cuando retomamos los ensayos con el elenco prácticamente al completo. Bonito y duro, por el esfuerzo físico realizado por los actores, en nuestro caso, mejor intérpretes, ya que nos  hemos reunidos profesionales de distintas disciplinas, actores, bailarines, trapecistas, lanzadores de cuchillos…

Ensayo de Capitalismo, hazles reír. Teatro Circo Price de Madrid

Ensayo de Capitalismo, hazles reír. Teatro Circo Price de Madrid

“Quiero que  hagamos un espectáculo cojonudo”, fueron las primeras palabras que dijo ayer Andrés Lima, el director de Capitalismo, hazles reír… Y se nos ha quedado grabado a todos. El primer día de la vuelta al trabajo, en la pista central del Teatro Circo Price, nos sirvió para recuperar el nivel de emoción y el dinamismo del conjunto, trabajando la inteligencia colectiva.

Vamos a contar la historia de Luis y de su país, a utilizar nuestra experiencia como artistas para reflejar la vida real. Eso sí, al principio todo parece un poco lejano, kafkiano, raro, metafórcio… pero poco a poco nos iremos acercando a la realidad, con la intención de que todos los espectadores se sientan atrapados con lo que pasa en escena, por la seducción a la que nos somete el capitalismo.

Y para ir cogiendo ritmo, sonó la música bien alta, como le gusta al director, de Talking Heads… Y Sibelius.

Un espectáculo de riesgo

taller2Queremos un espectáculo donde todo suceda en el momento, que sea verdad.

Un grupo cómplice de artistas multidisciplinares crearán un espectáculo vivo cada noche. Cada noche contaremos la misma historia, pero cambiará cada noche.

Queremos que el hecho teatral suceda in situ. La madurez del proyecto (llevamos seis talleres de una semana cada uno) y de sus componentes nos animan a hacerlo así. En pasados talleres constatamos que la búsqueda es el espectáculo.

La sinceridad y el compromiso a que obliga esta fórmula han dado como resultado fragmentos teatrales de una belleza perturbadora. Preguntas en el aire. Comicidad atroz o tristeza infinita. La particular historia de Luis y la metáfora casi infantil del Mundo como un Circo hace que cada uno de los artistas de Entre Ocas y Perros entregue su corazón y su técnica a esta desmesurada y singular historia.

Lucha libre, acrobacia, interpretación, látigos y puñales, ballet y baile, verso y prosa, farsa y drama, en un espectáculo en que cada uno ofrece lo que sabe y se enfrenta a lo que no sabe.